| |

CAJUN es la forma en la que se denomina a los descendientes blancos de los franco-canadienses que en la actualidad viven en la zona sur de Louisiana. Su origen se remonta a cuatro siglos atrás, cuando emigrantes franceses se asentaron en Canadá, en lo que actualmente es Nueva Escocia, conviviendo con la cultura indígena “micmac” y formando una colonia que pasó a llamarse L’Acadie (del término micmac “tierra de la abundancia”). Los “acadianos” lograron mantener su identidad hasta que fueron expulsados de sus tierras por los británicos en el siglo XVIII.

Louisiana, descubierta en 1528 por Pánfilo de Narváez y explorada en 1541 por Hernando de Soto, fue reivindicada por Francia en 1682 cuando el explorador francés Cavelier de La Salle tomó posesión de ese gran territorio, dándole el nombre de Louisiana en honor de su rey, Luis XIV.
En el comienzo del siglo XVIII, Louisiana pertenecía a la corona francesa con New Orleáns como capital y su extensión ocupaba varios estados actuales (la actual Louisiana, Arkansas, Nebraska, Oklahoma, Missouri, Dakotas Norte y Sur, Iowa y otras) y los “acadianos” procedentes de Canadá acabaron estableciéndose en esas tierras pantanosas del sur.
Durante ese mismo siglo Louisiana pasó por manos españolas (por el Tratado de París, en 1763) y nuevamente francesas en 1801, siendo la corona francesa la que finalmente la vendió en 1803 a los Estados Unidos. El devenir de su historia la ha convertido por tanto en un estado multicultural, por eso sus descendientes actuales conservan las tradiciones de la mezcolanza de sus antepasados (franco-canadienses, españoles, alemanes, irlandeses, indígenas y esclavos africanos) con una música bastante peculiar y aspectos como el idioma, la gastronomía y otras costumbres. Progresivamente la palabra francesa “Acadien” fue cambiando a “Cadjian”, convirtiéndose al inglés en “Cajun”.
Aparte del inglés, los cajun hablan su propio idioma o dialecto, el patois, que es una mezcla de francés antiguo y términos indígenas, españoles, alemanes e ingleses. Por ejemplo, una frase muy tradicional cajun es la exclamación “Bon ton roula” que procede de la transformación de la forma francesa “Laissez le bon temps rouler” y que a su vez proviene de la anglosajona “Let the good times roll”. Mardi gras, bayou, jambalaya, fais do-dos, etc., son palabras cajun que a todos nos sonarán.
  
Los cajun tienen su propia música tradicional, el también llamado cajun, que como parte de su propia cultura tiene elementos de las diversas tradiciones que la integran. El fiddle es el instrumento cajun más antiguo, aunque la base actual de su música es un pequeño acordeón llamado “squeeze box”, de procedencia alemana, que solo tiene botones y por ser diatónico queda muy limitado melódicamente, por lo que se recurre a otros instrumentos musicalmente más completos como el fiddle y la guitarra. Para la percusión se suele utilizar el washboard o tabla de lavar metálica. Los ritmos que se utilizan están muy influenciados por los ritmos franco-germánicos que han pervivido en estos dos últimos siglos y por los ritmos anglosajones que predominan en la actualidad, especialmente el country. En general suele ser música muy alegre y apasionada que se toca para bailar.
La música cajun debe al fiddle Dewey Balfa que no quedara prácticamente en el olvido. Fue un ferviente activista para la preservación de la cultura cajun y de su música en particular, logrando en los años 60 y 70 un gran resurgimiento y cuyo testigo fue recogido por muchos otros artistas. Para quien quiera iniciarse en el sonido cajun, una buena prueba de esta tradición está contenida en la música de Jo-El Sonnier o del grupo Beausoleil, en activo desde los años 70 y que ha actuado en el Grand Ole Opry. Jimmy C. Newman, The Cajun Playboys, Doug Kersaw, Eddie LeJeune, Steve Riley and The Mamou Playboys, etc., son otros exponentes de la música cajun.
  
El ZYDECO es un estilo musical negro que no tiene el mismo origen que el cajun. Procede de los criollos negros del sur y suroeste de Louisiana. Tenemos pues el primer elemento que los diferencia, el cajun es originariamente de blancos y el zydeco de negros, por lo que las fuentes que beben son también distintas: el cajun de la música tradicional blanca franco-anglosajona y el zydeco del blues y del rhythm & blues, por lo tanto surge a mediados del siglo XX.
El acordeón también es un instrumento característico de este género, aunque no es el mismo que el diatónico cajun sino el clásico acordeón de teclas, más grande y constituye la base de sus melodías y acompañamiento. Por este motivo el zydeco apenas utiliza el fiddle (muy utilizado para las melodías en el cajun) y en cambio incluye instrumentos de viento y un rascador metálico llamado “frottoir”.
Aunque inicialmente utilizaba algunas formas francesas y criollas, el zydeco se ha ido desarrollando hacia el inglés, idioma que domina la mayoría de las letras actuales.
Sin duda el mayor exponente de este estilo ha sido el criollo Clifton Chenier, considerado por algunos como su verdadero creador. Acordeonista, educado en el rhythm & blues, es el autor de los más afamados discos de zydeco en la segunda mitad del siglo pasado. Fallecido hace casi 20 años, su hijo C. J. Chenier continúa su legado junto a la Red Hot Louisiana Band. Su música es la más recomendable para iniciarse en este género junto a otros grupos y artistas como los actuales Buckwheat Zydeco o más clásicos como Clarence Garlow o Boozoo Chavis.

El SWAMP es otro estilo musical originario de la zona más al sur de Louisiana. Para M. Beteta, autor de un excelente artículo sobre las músicas de Louisiana, el “swamp-pop” es un estilo que puede considerarse subgénero del rhythm & blues y rock & roll, combinándose con el country, cajun, zydeco e influencias de la música pop que aparecía a mediados del siglo pasado. Es una macro-fusión de estilos de los artistas que más se escuchaban por los años 50 (entre ellos Elvis y el rock & roll) con elementos de su música más autóctona (cajun y zydeco) y que utilizaba predominantemente piano e instrumentos de metal procedentes del rhythm & blues, especialmente saxo y trompeta.
 
Años más tarde se acuña comercialmente un nuevo subgénero conocido como “swamp-blues”, que nace lógicamente bajo la base rítmica del blues, el blues pantanoso de Louisiana con elementos característicos como una áspera y profunda voz o su ritmo cansino mandado por la dureza de la guitarra eléctrica y marcada percusión, empleándose para los rifts tanto el punteo bluesero de la guitarra como el lamento de una armónica.
Artistas como Clint West, Johnnie Allan, o Cookie & The Cupcakes pueden considerarse como recomendables para adentrarse en el swamp-pop y Slim Harpo o Lightnin’ Slim en el caso del swamp-blues.
  
A diferencia del cajun y zydeco, no hay muchos lugares donde se pueda escuchar swamp-pop porque es un estilo en peligro de extinción. Hay que perderse por el sur de Louisiana para encontrar algún honky tonk donde la gente se divierte el “saturday night” con sus ritmos acelerados y los típicos bailes de Louisiana, el two step y el shuffle.
Es muy difícil actualmente encontrar artistas que hagan cajun, zydeco o swamp en estado puro. El desarrollo musical a lo largo de la segunda mitad del siglo pasado ha originado una mezcla o fusión de estos estilos, por lo que resulta bastante complicada en muchos casos su diferenciación. Como recomendación final, sugiero hacerse con recopilaciones de artistas o grupos, uno por estilo, para entender musicalmente mejor la música de Louisiana: el cajun de Beausoleil, el zydeco de Clifton Chenier, el swamp-pop de Cookie & The Cupcakes y el swamp-blues de Lightnin' Slim.

M.Montana |
|